Últimos días antes de zarpar
Últimos días en Guvia.
No lo sabíamos, pero estábamos en la recta final de Corfú Jail. El Sábado 9 nos animamos y queríamos salir aunque todo el mundo estaba súper triste, pero al final les convencimos para dar una vuelta por el pueblo, al menos. Cuando llegamos al Beer Bucket nos encontramos con nuestros archienemigos Los Piratas y el viejo Galés Gilberto que nos hizo la situación menos tensa. Escapamos, dejamos al abuelo Oleg con ellos y nos fuimos a coger el autobús.
En la parada conocimos a una griega que iba a un concierto de Punk a una okupa y nos unimos a ella. Era una especie de fábrica en medio de un bosque y allí nos quedamos desde el punk hasta el Drum&Bass. Nos dimos cuenta de que conocíamos a algunas personas en la fiesta. Llevábamos demasiado tiempo en esa isla. Al final una del sitio nos llevó en coche a casa y casi le hacemos un monumento mientras nos reafirmábamos en lo maravillosa que es la gente griega.
Domingo 10
Teníamos bastante resaca y la pasamos al solete. En estas estábamos cuando salió volando un cojín y el rata de nuestro capitán quería que lo recuperáramos con la Zodiac. Estábamos preparando todo cuando aparecen Los Piratas de visita a presenciar el espectáculo. Oleg quería que fueran los chicos porque es de los que creen que las mujeres solo sirven para cocinar, fregar, limpiar y pasear el culo por la sala. Así que nos montamos las niñas en la Zodiac y empezamos a remar mientras el capitán gritaba desde el barco que porque había dos mujeres en la lancha. Por suerte Ira sabia remar y conseguimos realizar la misión con éxito y sin mucho ridículo. Tuvimos hasta un cruce con otra lancha y un gran velero, pero todo quedo en risas y el capitán acabo medio infartado y felicitándonos.
Además de eso, ese día la australiana que estaba con El Pirata nos pidió ayuda en secreto porque estaba mal con el hombre, y la camarera del Stavs también porque había un cliente baboso y pesado con el que acabamos peleándonos y yo me pregunto por que tenemos que vivir protegiéndonos las unas a las otras de los hombres que se creen que tienen derecho a todo? Más que nunca en este viaje estamos sintiendo lo que significa ser mujer en esta sociedad, y es que es una lucha constante para reivindicar tu espacio, tus capacidades para hacer cualquier cosa que salga del rol de lo femenino, el valor de tus palabras... Y seguiremos luchando mientras queden fuerzas, que remedio.
Lunes 11
Supuestamente íbamos a irnos pero volvió a ser otro lunes de espera. Y esperamos una vez más. Por la noche fuimos a tomar algo al pueblo, nos despedimos de la del One Stop y fuimos al Navigators a tomar una Corfu Beer. También vimos una especie de ceremonia griega donde había música en directo y gente bailando en corro porque era el día del patrón de la isla. En la iglesia también se habían reunido para tomar sopa, pan dulce y vino tan amarillo que parecía aceite. Todo era muy auténticamente griego como siempre. Las abuelitas nos invitaron a unirnos pero al final nos retiramos y saltamos la puerta azul, que como eran más de las 12 la habían vuelto a cerrar. ¿Mañana sería el gran día?


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